Descubre el «Batch cooking»

Tanto si has oído hablar de él como si no te suena de nada, el batch cooking o meal prep merece la pena porque nos permite ahorrar tiempo y dinero en la cocina. Interesante, ¿no? Para ello se basa en una idea sencilla: planificar el menú semanal para aprovechar al máximo los ingredientes que compremos y posteriormente realizar todas las elaboraciones seguidas para optimizar en el tiempo de cocinado y los recursos que utilicemos para ello.

Ventajas del Batch cooking

  • Ahorro económico
    Al planificar los menús antes de ir al súper, tendremos muy claro qué debemos comprar y evitaremos comprar alimentos innecesarios que acaban relegados a un rincón del frigorífico.
  • Dieta más saludable
    Al planificar nuestra dieta es más fácil huir de precocinados a los que en muchos casos acabamos acudiendo por falta de ganas o tiempo, por lo que ayudará a mejorar nuestra dieta en beneficio de nuestra salud.
  • Sostenibilidad medioambiental
    Al planificar los menús es más fácil que no se produzcan desperdicios. Por otro lado, es más fácil consumir alimentos frescos de temporada (y también más recomendable para poder congelarlos) Además ahorraremos en energía si, por ejemplo, una vez tenemos el horno caliente lo utilizamos para preparar varios platos.
  • Más tiempo libre
    Dedicar toda una mañana o tarde a la cocina durante el fin de semana te permitirá disponer de más tiempo durante el resto de la semana. Tiempo para disfrutar de tus hobbies favoritos, de tus hijos, de tu pareja… tiempo para invertir en lo que tú prefieras.

Cómo planificar tu batch cooking semanal

Para que tu planificación semanal sea un éxito hay varios consejos que conviene tener en cuenta:

  • La mitad de tu carro de la compra deben ser vegetales, tal y como recomiendan los expertos en nutrición. Preparadas en sopa o crema son un primer plato ideal, especialmente en invierno. Salteadas o cocinadas al vapor también te ofrecerán muchas posibilidades.
  • Las ensaladas son muy socorridas y te pueden apañar una cena o comida. Existen muchos tipos (no solo las de lechuga y tomate) que puedes dejar preparadas con varios días de antelación.
  • Los hidratos de carbono (como pasta y arroz y mejor si son integrales) son igualmente muy prácticos pues puedes tomarlos como plato único o como acompañamiento. En el caso del arroz, preparado en paella o en risotto aguantará perfectamente.
  • Los huevos con una muy buena fuente de proteínas que puedes aprovechar en ensaladas (cocidos), para hacer revueltos o preparar tortillas.
  • A la hora de preparar carne y pescado, la mejor opción es hacerlo en guisos, para evitar que se resequen.
  • Los gratinados son también una gran opción cuando se trata de preparar alimentos como espinacas, coliflor, berenjenas rellenas… ya que podemos congelarlos y solo tendremos que calentarlos a la hora de comer para que sepan como recién hechos.
  • En el caso de la fruta lo mejor es preparar tuppers de fruta pelada y cortada para que resulte muy fácil y rápido tomarla con yogur como merienda o con muesli para desayunar.

Ejemplo de batch cooking

Pero dejémonos de teoría y vamos a la práctica. Aquí tienes un ejemplo que seguro que te resulta útil.

Ingredientes: pollo, brócoli, zanahoria, cebolla, pimientos, huevos y arroz.

Elaboraciones: pollo con verduras, tortilla de brócoli, salteado de pollo con verduras, arroz con verduras, etc.

 

Esperamos que te haya gustado este post y que te animes a poner en práctica el batch cooking. Un último consejo: antes de congelar o guardar en la nevera tus tuppers con tus comidas semanales, es aconsejable rotularlos indicando el contenido y la fecha de elaboración para de esa forma seguir un orden a la hora de consumirlos.batch cooking

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