Otoño sabe a senderismo

Imagen: Unsplash

La estación del otoño es una época muy buena para el senderismo porque, por un lado, las altas temperaturas y el calor asfixiante han pasado a un segundo plano, y por el otro, todavía no han llegado los fríos y las nieves de invierno. Así pues, las rutas de senderismo en Aragón en otoño son aptas para principiantes y se disfrutan mucho más porque ya no se sufre de tanto calor. Eso sí, es importante seguir utilizando protección solar y llevar algo de ropa de abrigo, porque una noche de octubre a 2000 metros de altitud es realmente fría. Otro punto a tener en cuenta por parte de los aventureros es que los días son notablemente más cortos, lo cual se agudizará todavía más con el cambio de hora al horario de invierno.

Tras estas nociones básicas en las que abogamos como siempre por la seguridad, ahora llega el turno para las rutas más imponentes de Aragón, en las que se puede disfrutar del trekking tanto en el caso de los novatos como para los más experimentados trekkers de la región. Las rutas están distribuidas por todo Aragón, con el fin de conseguir que un mayor número de personas pueda sacar provecho de las mismas.

 

  • Santuario de la Virgen del Moncayo: esta subida desde el centro de interpretación de Agramonte es muy adecuada para principiantes, porque no tiene mucho desnivel y está muy bien señalizada. Además, está relativamente cerca de la ciudad de Zaragoza. Si nos vemos con fuerzas, podemos tratar de llegar al Circo de San Miguel. La cima desde el Centro de interpretación de Agramonte ya supone un desnivel interesante, y es importante estar algo entrenados.
Imagen: Turismo de Aragón
  • Pasarelas de Mont Falcó: esta ruta de senderos situada en la zona más oriental de la provincia de Huesca es realmente impactante, pero no es apta para las personas que sufren de vértigo, porque las pasarelas son realmente muy aéreas.

 

  • Paseo por los bosques del Embalse de Pena: en plena comarca del Matarraña, en el embalse de uno de sus afluentes, el Río Pena, hay unos pinares preciosos con muchos senderos. Si tienes conocimientos básicos en escalada puedes ascender a La Caixa a través de los 10 metros de cuerda fija. En esa montaña es en donde en su meseta cimera se acumulan las cabras montesas.

 

  • Canal – Roya hasta ibones de Anayet: esta subida supone gran ejercicio físico así que no es apta para principiantes, sobre todo por el desnivel de la zona de La Rinconada, sin embargo, la recompensa del final es muy reconfortante: los ibones de Anayet y su incomparable marco visual con el viejo volcán, la caldera y el vértice. A pesar de que suelen aparecer las ganas de mojarse los pies, no es recomendable porque hay sanguijuelas en sus aguas, así que hay que tener bastante cuidado. Si bien los anélidos no transmiten enfermedades, pueden infectarse las picaduras. Así pues, lo ideal es descansar en el césped ante el sol del mediodía y disfrutar de un piscolabis. También se puede ascender desde Formigal por el Corral de las Mulas.

Deportes perfectos para el otoño

Recomendaciones gastronómicas especiales durante las mismas

Al margen del picnic y de los tentempiés que cada uno se prepare para su excursión, os vamos a hacer unas recomendaciones de restaurantes para daros un homenaje al terminar la excursión. En concreto, aquí tenéis cuatro restaurantes para las cuatro salidas que os hemos recomendado en los párrafos anteriores.

  • El Convent: si has estado pasando el fin de semana en el Matarraña y el Embalse de Pena y quieres comer en un restaurante con un alto nivel gastronómico, El Convent de la Fresneda colmará todas tus necesidades. Alta cocina que se entremezcla con los productos de la región y la gastronomía tradicional.
  • Saboya 21: este restaurante de Tarazona ofrece unos menús degustación al más alto nivel y si necesitas recuperarte de tu excursión en el Moncayo, este es el lugar más apropiado. Cuando es temporada de tuber melanosporum, ofrecen un menú degustación con trufa negra que está para quitarse el sombrero. Sin duda, el diamante negro, que se recoge en las encinas del propio Moncayo, conquista paladares en todo Aragón.
  • Sampietro: si has subido a los Ibones de Anayet por el Corral de las Mulas, un buen restaurante para recuperar energías es el Sampietro de Panticosa. Todo un clásico del pueblo pirenaico en el que se sirven elaborados platos de carne con salsa y cazuelas abundantes cocinadas a fuego lento.
  • Restaurante del Parador de Viella. Para la ruta de las Pasarelas de Montfalcó, el restaurante circular del Parador Nacional de Viella es un sitio delicioso en el que la alta cocina se alía con el buen gusto y un servicio al máximo nivel. Las magníficas vistas aderezan la comida. Respirarás aire puro mientras saboreas gastronomía de prestigio.
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Aragón Viajes
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